
Actualizado el 9 agosto 2026 por el equipo de broker-cfd.eu
Los costes del trading de contratos por diferencia (CFD) suelen confundir a los principiantes. No porque sean complicados, sino porque varían de un bróker a otro y de un mercado a otro. Como un CFD puede basarse en casi cualquier activo, Sacción, índice, par de divisas, materia prima o cripto, cada instrumento genera sus propias variaciones de costes. Antes de abrir una cuenta, el trader debe analizar toda la estructura de tarifas del bróker, y no solo el spread anunciado.
CFD son las siglas en inglés de Contracts for Difference. Es un producto derivado que permite especular sobre la variación del precio de un activo subyacente (acción, divisa, materia prima…) sin poseerlo nunca. Como solo depositas una fracción del valor total de la posición gracias al apalancamiento, se aplican varios costes. Se distinguen tres categorías principales:
A estos tres apartados se suman, según el caso, el ajuste de dividendos en los CFD de acciones y diversos gastos adicionales (inactividad, conversión de divisa, retirada). Veámoslos uno por uno.
El spread es la diferencia entre el precio de compra (bid) y el precio de venta (ask). Su existencia implica que, al abrir una posición, el precio debe moverse primero una cierta distancia a tu favor antes de que compenses lo pagado por la operación.
En general, los spreads son moderados, pero su nivel depende mucho de las condiciones del bróker y de la liquidez del mercado. Algunos brókeres anuncian «sin comisiones»: para remunerarse, amplían entonces el spread. Por eso conviene comparar el coste total en lugar de fiarse solo del reclamo de «sin comisiones». Para las operaciones pequeñas, el modelo basado en el spread suele ser más ventajoso, ya que no hay comisión mínima.
La comisión directa es una práctica habitual, sobre todo en los CFD de acciones. Suele representar entre el 0,1 % y el 0,2 % del valor del activo subyacente, cobrada tanto en la apertura como en el cierre de la posición. Por lo general, no se cobra comisión aparte en los CFD sobre índices bursátiles, cuyo coste va incluido en el spread.
Los brókeres que cobran una comisión fija resultan especialmente interesantes para los grandes volúmenes. En cambio, para las posiciones pequeñas, el modelo «todo spread» evita las comisiones mínimas. La elección adecuada depende, por tanto, del tamaño de tus órdenes y de tu frecuencia de trading.
Es fundamental comprender los costes de financiación de los CFD. Por separado son bajos, pero se acumulan con el tiempo y afectan a la rentabilidad de una operación mantenida varios días. Derivan directamente del apalancamiento: como solo inmovilizas una fracción del valor de la posición, en realidad tomas prestada la diferencia al bróker, que te cobra un interés por esa financiación.
El coste de financiación se aplica sobre todo a las posiciones largas. Con un apalancamiento de 10x, por ejemplo, solo hacen falta 1.000 € para mantener 10.000 € en CFD de acciones: tomas prestados 9.000 €, de ahí los gastos. El interés se calcula siempre sobre el tamaño total de la operación, con independencia del margen depositado, y se recalcula cada día: esta es una de las grandes diferencias entre el préstamo con CFD y un préstamo con margen clásico.
La importancia de estos costes depende de tu estilo de trading. Un day trader, que cierra todas sus posiciones antes del final de la sesión, no soporta ningún coste de financiación, una de las razones que hacen del CFD un derivado idóneo para el corto plazo. En cambio, un swing trader que mantiene sus posiciones varios días o semanas debe buscar un bróker con el tipo de swap más bajo posible.
Históricamente, ese tipo de referencia era el LIBOR (London Interbank Offered Rate). Pero el LIBOR se ha abandonado de forma definitiva: sus últimas cotizaciones se publicaron el 30 de septiembre de 2024. Los brókeres utilizan ahora los nuevos tipos de referencia «libres de riesgo» propios de cada divisa:
En la práctica, la mayoría de los brókeres aplican: tipo de referencia + un margen del 2,5 % al 3 % para las posiciones largas (compra), y tipo de referencia − 2,5 % al 3 % para las posiciones cortas (venta). En posición corta, a veces cobras intereses, pero cuando los tipos de referencia son bajos, ese margen negativo puede convertirse en un gasto a tu cargo. El cálculo se realiza a diario, fines de semana incluidos.
La fórmula que utilizan la mayoría de los brókeres es la siguiente:
D = n × C × i / A
D = coste de financiación diario
n = número de unidades (acciones)
C = precio oficial de cierre
i = tipo de interés anual aplicable (tipo de referencia ± margen)
A = divisor anual: 365 días (o 360 para las acciones estadounidenses y europeas)
Ejemplo. Mantienes una posición larga de 10.000 € en una acción. Si el tipo de referencia es del 2 %, el bróker cobra 2 % + 2,5 % = 4,5 % anual. El coste diario asciende a: 10.000 × 4,5 % ÷ 365 ≈ 1,23 € por noche. Si cierras la posición antes del cierre de la bolsa, no se devenga ningún interés.
A tener en cuenta: los CFD con vencimiento (contratos forward) no tienen costes de financiación diarios; el coste de mantenimiento va integrado en un spread más amplio.
Al operar con CFD sobre acciones, puede aplicarse un ajuste de dividendos en torno a la fecha ex-dividendo. Los CFD no te convierten en propietario de las acciones, pero el bróker repercute el efecto del dividendo en tu cuenta:
Estos ajustes no los realiza la empresa emisora, sino el bróker de CFD. Conviene recordar que el precio de una acción baja de forma mecánica por el importe del dividendo en la fecha ex-dividendo: el ajuste no debe verse como una penalización, sino como una neutralización de ese efecto.
Más allá del trío spread / comisión / financiación, varios gastos adicionales pueden mermar tu rentabilidad. Compruébalos en las condiciones de tarifas antes de abrir una cuenta:
Los contratos por diferencia no están sujetos al Impuesto sobre las Transacciones Financieras (ITF), conocido como «Tasa Tobin», en vigor en España desde el 16 de enero de 2021 (Ley 5/2020). Este impuesto solo grava la adquisición de acciones, es decir, la transferencia de propiedad de un título. Como el comprador de un CFD no posee físicamente la acción —solo celebra un contrato con el bróker, que actúa como contraparte—, no hay transferencia de propiedad.
La Tasa Tobin grava con un 0,2 % la compra de acciones de empresas españolas con una capitalización superior a 1.000 millones de euros. Sin embargo, los productos derivados como los CFD, los ETF, los futuros, las opciones y los warrants están exentos. Esta es una de las ventajas fiscales de los CFD frente a la compra directa de acciones. Ahora bien, las ganancias obtenidas con CFD sí tributan como rendimientos del ahorro en tu declaración de la renta, según tu situación personal.
El modelo de remuneración del bróker determina en gran medida la estructura de costes que soportarás. Estos son los tres grandes perfiles:
| Tipo de bróker | Modelo | Spreads | Comisión | Ideal para |
|---|---|---|---|---|
| Market Maker | Creador de mercado, fija sus propios precios | Más amplios, a menudo fijos | Generalmente ninguna | Principiantes, volúmenes pequeños |
| DMA / STP | Acceso directo al mercado | Ajustados, variables | Sí (~0,1 %) | Traders activos, grandes volúmenes |
| ECN | Libro de órdenes electrónico | Muy ajustados | Fija, por lote | Scalpers, perfiles avanzados |
Como muestra la tabla, incluso en un Market Maker «sin comisiones» el trader paga a través del spread: no existe un trading realmente gratuito. El mejor equilibrio depende de tu perfil: un principiante preferirá la sencillez de un modelo todo-spread, mientras que un trader activo buscará los spreads más ajustados de un bróker DMA, aunque pague una comisión.
Recordemos el marco regulatorio: bajo las normas de la ESMA (permanentes y aplicadas por la CNMV en España), el apalancamiento de los CFD para particulares está limitado de 30:1 (pares de divisas principales) a 2:1 (criptomonedas), con protección de saldo negativo y cierre automático al 50 % del margen requerido. Estas salvaguardas no eliminan el riesgo: según los datos de la ESMA, entre el 74 % y el 89 % de las cuentas minoristas de CFD pierden dinero.
Algunos hábitos sencillos permiten limitar el impacto de los costes en tu rendimiento:
| CFD Brokers | Plataformas | Nuestra opinión | Sitio web oficial |
|---|---|---|---|
| MetaTrader 4 y 5, TradingView, VTrade | |||
| xStation |
El trading CFD se basa en la especulación e implica un riesgo significativo de pérdida, por lo que no es adecuado para todos los inversores (del 69 al 80% de las cuentas de inversores privados pierden dinero).