
Actualizado el 13 agosto 2026 por el equipo de broker-cfd.eu
Cuando un inversor se posiciona en largo (posición larga), compra un activo esperando que su precio suba. La venta en corto es la operación inversa: el inversor vende primero un activo que no posee, con la intención de recomprarlo después a un precio más bajo. La diferencia entre el precio de venta y el de recompra constituye su beneficio (o su pérdida si el precio sube).
En el modelo bursátil tradicional, el vendedor en corto toma prestado el título de su intermediario, lo vende en el mercado y lo recompra más tarde para devolverlo al prestamista. Esta operación de préstamo de valores es compleja y poco accesible para los particulares, por lo que la mayoría de los inversores individuales utilizan hoy los CFD para operar a la baja.
La venta en corto (o venta al descubierto, short selling) consiste en vender un activo que no se posee para apostar por la caída de su precio y recomprarlo más barato. Hoy en día, los inversores particulares operan casi siempre en corto mediante un CFD (contrato por diferencia), que reproduce esta posición sin necesidad de tomar prestado el título. Esta guía explica el funcionamiento, los costes, los riesgos y el marco regulatorio (CNMV, ESMA) de la venta en corto.
Un CFD es un producto derivado que replica la evolución del precio de un activo subyacente (acción, índice, materia prima, par de divisas…) sin que usted llegue a poseerlo. Para vender en corto basta con abrir una posición de «Venta» (Sell) sobre el activo elegido.
Así, no necesita tomar prestado el título: la posición es puramente sintética y se liquida en efectivo sobre la diferencia de precio. Gracias al apalancamiento, solo inmoviliza una fracción del valor de la posición (la garantía). A cambio, mientras la posición permanezca abierta de un día para otro, se aplican costes de financiación overnight y usted debe abonar el importe de los dividendos repartidos sobre una posición vendedora.
Con un bróker de CFD puede vender en corto casi todos los subyacentes disponibles: acciones, índices bursátiles, materias primas, metales preciosos, divisas, etc.
| Criterio | Venta en corto clásica | Venta en corto con CFD |
|---|---|---|
| Préstamo del título | Sí, préstamo de valores | No, posición sintética |
| Propiedad del activo | No | No |
| Apalancamiento | Limitado | Sí (hasta 5:1 en acciones para un particular) |
| Accesibilidad a particulares | Difícil | Sencilla, desde una plataforma |
| Dividendos | A devolver al prestamista | A pagar mediante un ajuste |
| Costes principales | Comisión de préstamo de valores | Spread + financiación overnight |
| Activos disponibles | Sobre todo acciones | Acciones, índices, materias primas, forex… |
Supongamos que usted anticipa una caída de la acción de Banco Santander, cotizada a 4,50 €. Vende en corto 1.000 CFD sobre esta acción. Con un apalancamiento de 5:1, la garantía requerida es del 20 %, es decir:
4,50 € × 1.000 × 20 % = 900 € de garantía (en lugar de 4.500 € por el valor total de la posición).
Escenario ganador: si la acción cae a 4,05 € (−10 %), usted recompra sus CFD. Su beneficio es de (4,50 − 4,05) × 1.000 = +450 € (sin contar los costes), es decir, +50 % sobre la garantía aportada.
Escenario perdedor: si la acción sube a 4,95 € (+10 %), debe recomprar más caro. Su pérdida es de (4,95 − 4,50) × 1.000 = −450 €, es decir, −50 % de la garantía. El mismo apalancamiento que amplifica las ganancias amplifica también las pérdidas.
Vender en corto genera costes específicos. Además del spread (diferencia entre compra y venta), una posición mantenida varios días soporta costes de financiación overnight que se acumulan con el tiempo. Asimismo, si la acción reparte un dividendo, el vendedor en corto debe abonar su importe, ya que se encuentra en el lado contrario de la operación.
El principal riesgo es la pérdida teóricamente ilimitada: un precio puede caer como máximo hasta cero, pero puede subir sin techo. Al alza, por tanto, sus pérdidas no tienen un límite definido, a diferencia de una compra clásica. El apalancamiento acentúa este riesgo y puede provocar un ajuste de garantías y el cierre automático de sus posiciones cuando la garantía cae por debajo del 50 % de la garantía inicial requerida.
La venta en corto es legal pero está estrictamente regulada en la Unión Europea por el Reglamento sobre ventas en corto (Reglamento UE n.º 236/2012). Los titulares de una posición corta neta deben comunicarla a la CNMV cuando alcanza el 0,1 % del capital de una sociedad cotizada, y en cada tramo del 0,1 %; a partir del 0,5 %, la posición se hace pública. Estos umbrales afectan sobre todo a los inversores institucionales.
Los reguladores también pueden prohibir temporalmente la venta en corto en momentos de fuerte tensión. Así ocurrió en marzo de 2020, al inicio de la crisis del Covid-19, cuando la CNMV suspendió las posiciones cortas sobre las acciones del mercado español.
En cuanto a los CFD, la ESMA y la CNMV imponen a los particulares un apalancamiento máximo de 5:1 en acciones (garantía del 20 %), la protección contra saldo negativo y el cierre de posiciones al 50 % de la garantía. Además, la Resolución de la CNMV de 11 de julio de 2023 prohíbe la publicidad de CFD dirigida a minoristas, el patrocinio de eventos y el uso de figuras públicas, y restringe las cuentas demo gratuitas. Para profundizar, consulte nuestra guía de contratos por diferencia.
| CFD Brokers | Plataformas | Nuestra opinión | Sitio web oficial |
|---|---|---|---|
| MetaTrader 4 y 5, TradingView, VTrade | |||
| xStation |
El trading CFD se basa en la especulación e implica un riesgo significativo de pérdida, por lo que no es adecuado para todos los inversores (del 69 al 80% de las cuentas de inversores privados pierden dinero).